Escucha nuestras emisoras on line
Banner
Viernes, 14 de Septiembre de 2018 11:57


 

Los podólogos advierten que una talla muy justa o una de más perjudica a los pies de los niños

Desde el Icopcv recomiendan revisar los pies de los niños y nos explican cómo elegir la talla adecuada 

Los podólogos advieten de los problemas de calzar mal a los niños. Foto: Redacción.
 
Con motivo de la vuelta al cole, el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha informado de que es fundamental realizar una revisión de los pies de los más pequeños por parte de un podólogo para detectar si hay algún tipo de anomalía que pudiera afectar a la salud de sus pies, el desarrollo de su marcha o de su aparato locomotor.

 

En este sentido, desde el ICOPCV se ha destacado que hay 5 signos que pueden alertar de posibles problemas en los pies de los niños:
1. que se caigan con mucha frecuencia,
2. que quieran descalzarse a menudo,
3. observar que caminen con los pies de puntillas
4. que su marcha la realicen con los pies hacia dentro o hacia fuera
5. que presenten cualquier tipo de alteración en las uñas

 

“Es muy importante realizar anualmente una revisión de los pies de los niños por parte de un profesional. Un momento oportuno es, por ejemplo, septiembre. Los padres aprovechan para comprar todo lo necesario para el curso y renovar su equipamiento y, antes de hacerlo, su podólogo podrá aconsejarles sobre el tipo de calzado más adecuado para su hijo“, ha afirmado Maite García, presidenta del ICOPCV.

 

Además, estas consultas podológicas son claves para detectar cualquier problema de virus, como el papiloma u hongos muy frecuentes tras el verano, y hacer una revisión de su esqueleto y de cómo han ido las fases de crecimiento. En verano suele darse una mayor tendencia de crecimiento y esta revisión anual es importante para valorar su evolución y así recomendar el calzado más adecuado, confirmar si el desarrollo va bien y detectar de forma temprana cualquier anomalía que haya podido aparecer en pies o piernas.

 

Desde el Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana también se recomienda realizar una revisión del calzado utilizado en el curso anterior para confirmar que la talla sigue siendo adecuada y si hay desgastes en las suelas. Los pies de los niños crecen entre 7 y 8 milímetros cada 3 meses. Por este motivo, es fundamental comprobar que el calzado no se haya quedado pequeño, los dedos son muy elásticos y deformables a la compresión sin provocar dolor y esto puede generar lesiones y modificaciones en la marcha normal del niño.

 

“No es recomendable alargar demasiado la vida útil del zapato. Hay que tener en cuenta que uno que sea demasiado justo les impedirá el correcto desarrollo del pie y de los dedos, principalmente, pudiendo aparecer dedos en garra y dedos en infraducción o supraducción, términos empleados para describir los dedos que se montan por encima o por debajo, respectivamente”, ha explicado Estefanía Soriano, vicepresidenta del ICOPCV.

 

La talla adecuada para un calzado es aquélla en la que hay una distancia de una travesa de dedo (lo que es el ancho de un dedo) desde la punta del dedo gordo a la del zapato. Según los podólogos, ése es el espacio necesario para que el pie pueda moverse bien dentro del calzado sin que ningún dedo se sienta oprimido, ya que cuando esto sucede la tendencia es de contracción y puede dar lugar a retracciones tendinosas que deriven en patologías como los mencionados dedos en garra.

 

Por otro lado, desde el ICOPCV también se ha señalado que llevar el calzado más grande para que supuestamente “dure más” tampoco es recomendable porque el niño andará incómodo, el pie “se pierde” dentro, genera rozaduras y su marcha será inestable por más que el zapato se apriete en el empeine para asegurarlo.

 


 

[ Estefanía Soriano, vicepresidenta del ICOPCV ]

 
 [ Otras noticias de SER ]     

 

 
Copyright Radio Gandia S.A.: 2011